domingo, 19 de febrero de 2012

Cuidados Estética Corporal

La Dieta de la Energía tiene un efecto benéfico sobre la salud y la belleza, ya que tiene un efecto antiage al ser antioxidante, y como nos sentimos menos cansados entonces también tenemos la piel más luminosa, menos ojeras, mejor semblante.
La Dieta de la Energía  elimina los productos lácteos, los azúcares simples, el gluten y la cafeína. Suspender su consumo aumenta en un 30 por ciento la energía casi de forma automática.
La progresiva eliminación de alimentos procesados hace el resto, y la idea es mantener estos nuevos hábitos en forma permanente. Hay que tener en cuenta además que algunas dietas para bajar de peso – si bien pueden ser muy efectivas para adelgazar – son sumamente nocivas en cuanto a que acrecientan más aún la sensación de agotamiento y hasta de tristeza que viven muchas personas.
Quienes se sientan demasiado cansados no deberían emprender este tipo de planes nutricionales, sino que es ideal que opten por un enfoque como este.


La ducha resulta más aconsejable para producir una mayor tonificación del sistema sanguíneo y la piel. Si utilizamos agua fría el efecto será estimulante; si el agua es caliente, relajante. El baño, por su parte, incrementa la transpiración y destensa los músculos. Es el método de higiene más adecuado para combinarlo con aceites esenciales que, disueltos en el agua, actúan tanto por difusión a través de la piel como por inhalación. Por encima de los 40º, sin embargo, el baño pierde sus virtudes terapéuticas y deshidrata la piel.




Los exfoliantes contienen diminutas bolitas o microesferas que liman las rugosidades y arrastran las células sin vida. Su acción es siempre superficial y no penetran en las capas profundas de la dermis. Lo mejor es aplicarlos sobre la piel ligeramente húmeda ya que así el producto se desliza mejor. Pueden presentarse con textura de gel o de crema; los primeros son más frescos y los segundos más suaves. Existe también un tipo de producto exfoliante que, además de sus funciones propias, actúa como gel de ducha.

 Si la piel de nuestro cuerpo está sedienta, los síntomas de sequedad aparecerán pronto en forma de asperezas y rugosidades; la piel pierde entonces flexibilidad y adquiere una tonalidad apagada. Los dermatólogos recomiendan que el uso de cremas hidratantes corporales se convierta en un hábito desde la adolescencia. Aunque a esas edades nuestra piel todavía retiene mucha agua la simple ducha diaria provoca que vayamos perdiendo nuestra película protectora.
Siempre los tratamientos estéticos serán personalizados y no estandarizados, por tanto, debido a los múltiples factores que concluyen en el envejecimiento cutáneo, el tratamiento irá encaminado a paliar las necesidades cutáneas de cada cliente, una vez que hayamos realizado el análisis de su piel.
La humectación es un proceso externo, al contrario que la hidratación. En las cremas, esto se traduce en las texturas. Si nos fijamos bien, las humectantes van a ser más espesas y las otras más ligeras, más líquidas.
La humectación se realiza desde el exterior cuando las pieles aún son jóvenes. Es decir, cuando aún no se necesitan factores ajenos al propio cuerpo para que la piel tenga niveladas las proporciones de agua necesarias para conservar su elasticidad y su tersura.

Lo que hace la humectación es colaborar en que la piel atraiga la humedad que necesita de el exterior. Por eso, los ingredientes van a ser siempre, básicamente, agua y aceite (propilenglicol, glicerina, etc.). Antes de adquirir una crema humectante, sólo hay que prestar atención al tipo de piel de cada una.
Las cremas hidratantes contienen nutrientes complejos, principios activos como por ejemplo urea, aminoácidos o colágeno. El objetivo de estos ingredientes es influir en el proceso interno de las células, ayudando a retener el agua de los tejidos.

Pero las cremas solas no hacen milagros si no las acompañamos con una dieta rica en vitaminas. Beber dos litros de agua por día es uno de los mejores favores que podemos hacerle a nuestra piel.
Se estipula que el cuerpo emplea y expulsa cada día algo así como un litro y medio de agua. Esto quiere decir que para conservar un equilibrio necesitamos beber mínimamente esa cantidad.

En verano, la hidratación constante es fundamental, siendo el agua mineral la respuesta óptima para compensar la pérdida de minerales que tiene lugar con la transpiración. La cifra que se recomienda es de 2 litros durante los climas frescos, y de dos litros y medio a tres en períodos de calor extremo.
Una forma de incorporar agua es mediante las comidas: las verduras crudas, las frutas frescas y los consomés. La regla general advierte que en cada plato debe haber al menos un 70% de alimentos con agua. O sea, la ración de ensalada debe superar a las pastas o carnes.
Otra metodología que nos ayuda a mantener un ritmo de hidratación es repartir la cantidad de agua en vasos (6, 8, 10 vasos). A su vez, estos vasos tienen que estar sabiamente distribuidos en el tiempo. Por ejemplo, durante las comidas apenas si hay que beber uno o dos vasos, de lo contrario dificultamos la digestión.
Por último, para el buen funcionamiento de los riñones, nada mejor que tomar un vaso de agua en ayunas.

                                                                    El Pecho
  El pecho no tiene músculos, por ello que hay que empezar a cuidarlo desde joven para que en la menopausia esté firme y en su sitio. Entonces un buen masaje es básico y a la hora de aplicar las cremas siempre ir de abajo hacia arriba, del pecho al escote y del escote al cuello, siempre efectuando suaves masajes circulares y subiendo hasta el cuello. En lo posible es mejor dos veces al día, por la mañana y por la noche.
Apivita, Serum Reafirmante para el Busto: la marca tiene productos que aseguran ser 90% naturales. Este es un reafirmante de pecho con té verde que ayuda a bloquear los radicales libres y ofrece una buena tonificación. Su fórmula inclute extracto de algas rojas y de centella asiática refuerza la firmeza y la elasticidad de la piel.
Concentre Essentiel Fermeté Buste, de Caudelie: son aceites esenciales de menta piperita, de limón, de pino Douglas y de pepita de uva todo procedente de agricultura biológica. Todo esto y mucho más es lo que lleva este concentrado 100% natural, que mejora la firmeza de la piel. Ideal para usar después de la ducha, con la piel todavía húmeda ya que para algunas personas puede ser un poco aceitoso, aunque la piel lo absorbe inmediatamente.
Suero Tensor de Busto, Thalassothys, de Sothys: enriquecido con activos reestructurantes que deja el pecho firme y muy tonificado. Los principios activos que lleva son variados: extractos de levadura, semillas de calabaza, espirulina, proteínas de almendra dulce e incluso polvos de nácar, aunque esto es para dejar el escote radiante e iluminado que en verano, es ideal para resaltar el bronceado.
Lait Buste Ultra- Fermeté, de Clarins: la firma ofrece dos tratamientos complementarios que actúan sobre este tejido. Gel Buste Super Lift, que es un gel fresco para usar por la mañana que deja un escote muy tonificado y alisado. Y una leche cremosa y muy nutritiva para usar por la noche, que ayuda a reestructurar la forma del pecho y evita que quede como ‘descolgado’(por amamantamiento o por pérdidas de peso bruscas) . Ambos productos están elaborados con vu sua, una fruta tropical típica de Vietnam y del Caribe, rica en nutrientes y polifenoles que reactiva la síntesis del colágeno y fortalece el soporte dérmico.

Remodelant Buste, de Elancyl: la firma Elancyl se destaca por sus productos anticelulíticos pero también tiene un remodelante de senos que reestructura visiblemente la elasticidad y la firmeza de la piel. Tienen una textura muy ligera y está enriquecido con almendras dulces lo que le dan un delicado aroma perfumado. También contiene elastina y fibrilina que dan firmeza a los tejidos.

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