Consejos para cuidarte y estar guapa

lunes, 15 de agosto de 2011

CELULITIS

Se conoce como celulitis el acúmulo de tejido adiposo en determinadas zonas del cuerpo, formando nódulos adiposos de grasa, agua y toxinas.
Otros nombres para esta entidad son: Lipodistrofia ginecoide, Síndrome de Piel de Naranja, Piel en "Colchón".
Entre el 85% y el 98% de las mujeres después de la pubertad presentan algún grado de celulitis, siendo más frecuente en unas etnias que en otras. Parece haber un componente hormonal en su desarrollo; en los hombres es raro encontrar celulitis.

Existen distintos grados de celulitis, celulitis blanda, celulitis dura y la más conocida es la celulitis esclerótica (piel de naranja).
El cuadro de celulitis es el resultado de una alteración de la circulación de la capa grasa (hipodermis): el tejido graso crece y las paredes laterales se engrosan formando hoyuelos; por eso son importantes los ejercicios físicos como correr, para reforzar los músculos de los glúteos y muslos.


Si bien no es maligna, ni síntoma de alguna enfermedad, por razones estéticas es algo que preocupa a algunas personas. La industria cosmética dice ofrecer remedios para acabar con la celulitis, pero no existe suplemento que haya probado su eficacia en hacerla desaparecer.

Varios factores determinan que una persona sea más propensa a tener celulitis y a que ésta sea más visible: la predisposición genética, el sexo, la alimentación, el ejercicio físico, la cantidad de grasa corporal, la edad y el grosor de la piel son algunos de esos elementos.

La liposucción, que es la extracción de grasa debajo de la piel, no es efectiva para la reducción de celulitis.
En la celulitis, la actividad de la mesoterapia ha sido claramente contrastada, es precoz y de efecto prolongado (aunque no definitivo). En aplicaciones de 10 sesiones (1 sesión semanal) de 10-15 minutos, aunque dependerá de la zona tratada, el tipo de celulitis y tiempo de evolución; una vez finalizado el tratamiento inicial, se recomiendan dosis de recuerdo periódicas (generalmente mensuales).
La mesoterapia debe ser aplicada por personal sanitario especializado en la técnica y bajo supervisión médica, bajo extremas condiciones de asepsia (preparación de la piel a tratar con antiséptico, guantes estériles y material desechable unipersonal).
Bajo estrictas condiciones de asepsia y cuidado no son frecuentes las complicaciones (a excepción del picoteado post-inyección y en ocasiones pequeños hematomas que desaparecen espontáneamente).
En ocasiones, alguna de las sustancias puede producir una reacción alérgica local mínima, que remite en pocos días con tratamiento adecuado; es necesaria la identificación del producto responsable y su supresión en las siguientes sesiones.

El Pilates ayuda en cierto grado, tanto en el componente psicológico de cuidarse "por fuera y por dentro", como en la mejora de la forma física y por consecuencia de la circulación sanguínea (retorno venoso y retención de líquidos). Pero no se puede decir que el Pilates sea el deporte adecuado para luchar contra la celulitis.

Una combinación de Pilates con natación o de Pilates con aquagym es lo más adecuado. Siempre teniendo en cuenta que la alimentación y la predisposición genética es lo más importante.



Ejercicios para combatir la celulitis

1) Tumbada en el suelo, boca arriba, con las piernas cerradas y sosteniendo una almohada entre ellas y los brazos en el abdomen, relajados. El movimiento consiste en juntar las piernas en el centro y contraer los glúteos, subiendo las caderas.

2) A cuatro patas, con los brazos semiflexionadas y apoyados en el suelo. Mientras se mantiene una rodilla apoyada en el suelo, se levanta la otra pierna, extendida, hasta la altura de la cadera. De esta forma, se contrae el glúteo firmemente. No conviene elevar la pierna más arriba de la línea de los hombros y hay que mantener firme los abdominales para no flexionar la zona lumbar.

3) Se comienza el ejercicio de pie, con una pierna un poco más adelantada y un poco flexionada y con la espalda recta. A partir de ahí se va alternando el movimiento de semiflexión de las rodillas. Es conveniente evitar flexionar la postura hacia abajo, para no viciarla.

4) Se comienza el ejercicio de pie, con una pierna delante de la otra y profundamente flexionada y con la espalda recta. A partir de ahí se va alternando el movimiento de flexión de las rodillas, que es de casi 90 grados por cada pierna.

5) De pie, con las piernas separadas y los pies mirando hacia afuera levemente. El tronco debe estar recto y las manos, en la cadera. Moverse flexionando las rodillas hasta los 90 grados y evitando la flexión del tronco.

6) De pie, con las piernas separadas y los pies mirando hacia afuera levemente. El tronco debe estar recto y las manos, en la cadera. Moverse flexionando las rodillas, trasladando el peso del tronco a las rodilla flexionada, mientras la otra pierna permanece extendida. Alternar.

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